En Biblioteca Nacional

Exposición documenta 200 años de la imprenta en Chile

Desde los primeros y rudimentarios talleres del siglo XVIII a la tecnología digital del siglo XXI, pasando por la imprenta en la que nació La Aurora de Chile y el boom editorial de los años 40, la muestra presenta en forma didáctica tesoros bibliográficos, antiguas maquinarias gráficas y diversos sistemas de impresión que contribuyeron a la modernización del país.

05/05/2011

Fuente: DIBAM

"Está ya en nuestro poder el grande, el precioso instrumento de la ilustración universal: ¡la imprenta!", anotó en febrero de 1812 Camilo Henríquez en el número inaugural de La Aurora, el primer periódico impreso en el país. Tenía razones para estar entusiasmado. Al fin la joven república contaba con una imprenta que le permitía difundir las ideas independentistas y el espíritu libertario. Llegar a ese punto no había sido fácil. Durante décadas los criollos habían solicitado a la Corona una autorización para adquirir una imprenta, pero recién pudo obtenerse en 1811 por orden expresa de José Miguel Carrera, quien veía en el invento de Gutemberg una poderosa arma para la emancipación nacional. La imprenta había llegado a México en 1540. Doscientos años después del tardío arribo de la imprenta al país, la [!N:www.bndechile.cl [!b:Biblioteca Nacional]] presenta la exposición ¡Se imprime!, un recorrido por la historia de la impresión en Chile, desde sus rudimentarios inicios en la Colonia hasta la aplicación de nuevas tecnologías en la industria gráfica actual, sin dejar de lado el nacimiento, a principios del siglo XX, de las primeras publicaciones ilustradas y el desarrollo editorial que llevó al país a ser un importante exportador de libros y revistas en los años 40. Punto central de la muestra es la imprenta original en la que se realizó La Aurora de Chile, además de ejemplares de la publicación y de algunos de los primeros impresos realizados en país, piezas de gran valor patrimonial pocas veces expuestas. Entre las piezas más notables se encuentran Hesperiae, una tesis impresa en 1780, un instructivo para la vida monacal de los recoletos realizado en 1783, documentos de José Camilo Gallardo, primer tipógrafo chileno, y una edición española de La Araucana fechada en 1574. Un lugar especial tiene la Lira Popular, que recientemente fue considerada por la UNESCO como parte de la memoria del mundo. De la publicación, que alcanzó en el siglo XIX un tiraje incluso mayor que algunos periódicos oficiales y que contenía imágenes impresas a partir de tacos de madera, podrán admirarse algunos ejemplares recientemente adquiridos por la Biblioteca Nacional y nunca antes exhibidos. Complementariamente, otra muestra sobre la Lira Popular se exhibe desde hoy en la estación Santa Lucía del Metro y fue preparada por el Departamento de Comunicaciones de la Dibam y el Archivo de Literatura Oral y Tradiciones Populares de la Biblioteca Nacional, que custodia cerca de 700 pliegos de los 1.550 que existen. La exposición ¡Se imprime! fue realizada por el investigador y diseñador Jorge Soto Veragua. La muestra está acompañada por talleres de grabado en los que niños y adultos podrán adentrarse en los rudimentos de la impresión. Además, habrá una serie de charlas con especialistas y académicos.

Recursos adicionales

Materias: Antropología