El Archivo del Escritor es, fundamentalmente,
la memoria de la expresión
literaria. Conserva, bajo medidas adecuadas de preservación, originales ológrafos y en otros soportes de escritores
nacionales, latinoamericanos
y europeos, según
la relación que hayan tenido con Chile. En estos originales, muchos de los cuales luego se transformaron en obras literarias, pueden indagarse diversas versiones hechas por un autor antes de llegar a la publicación final.
El lector o investigador interesado en conocer "el revés
de la trama" - al decir de Graham
Green - o la llamada "cocina literaria",
encontrará en este material interesante y reveladora información.
Este archivo, creado
por Roque
Esteban Scarpa a fines
de los años sesenta, está
constituido por más de
200.000 originales. Entre sus legados se cuentan los de Gabriela
Mistral - una de las primeras donaciones realizadas al archivo, gracias a
la generosidad de Doris Dana y
Laura Rodig - Rubén Darío,
Vicente
Huidobro, Pablo
Neruda,
Manuel
Rojas, Carlos
Droguett y Juan
Emar, entre otros.
La mayor colección que mantiene es la de Joaquín
Edwards Bello, uno de los cronistas más lúcidos del siglo XX, conocido por sus
crónicas, novelas o artículos
periodísticos. De él se guardan 1.975 piezas con
un número aproximado de
20.000 fojas.
Posee
un importante fondo
fotográfico que reúne
material iconográfico de
escritores nacionales y sudamericanos
de distintas épocas, especialmente
desde el siglo XIX hasta la fecha.
Además, forman parte de
sus colecciones objetos
que pertenecieron a novelistas,
poetas, ensayistas y dramaturgos
chilenos, tales como máquinas
de escribir, lapiceros, condecoraciones,
diplomas y documentos personales.
En los últimos años, el
Archivo del Escritor ha desarrollado
diversas formas de
extensión. Entre las más relevantes se cuentan
exposiciones y publicaciones,
además de la colaboración
con la propia Institución.
Con el fin de poner en valor la diversidad de los escritores nacionales organizó las exposiciones "Cuatro voces de la literatura chilena I", que consideró a los autores Pablo
Neruda, Nicanor
Parra, Pablo
de Rokha y José Donoso; y "Cuatro voces de la literatura chilena II", que incluyó a Roque
Esteban Scarpa, Oscar
Castro, Manuel
Rojas y Mariano
Latorre. Ha realizado también las siguientes exhibiciones individuales: Luis
Durand, una ventana al criollismo; Francisco
Coloane: sobre la extensión de los mares; Volodia
Teitelboim, un muchacho del siglo XX; Rubén Darío, entre la catedral y las ruinas paganas; Jorge
Teillier en imágenes.
Ha efectuado trabajos y publicaciones
basados en sus propias colecciones, como manuscritos o primeras
ediciones. En
la Colección Joyas Bibliográficas
(coeditada con LOM Ediciones)
sobresalen los títulos: Epistolario de Vicente
Huidobro; Epistolario familiar de Luis
Oyarzún; Epistolario íntimo de Óscar
Castro; Epistolario de Rubén Darío, Recuerdos entreabiertos de Juan
Guzmán Cruchaga y Cartas salidas del silencio de varios autores. Entre las
obras sin colección se
incluyen libros realizados por sus
propios investigadores como Necesidad del Arcoiris, antología poética de Luis
Oyarzún,
y contribuciones de investigadores
externos cuyas temáticas
se relacionan con la labor
del archivo. Entre estas últimas destacan Contra mi voluntad, biografía sobre Julio Barrenechea de Miguel Laborde, Los cafés
literarios en Chile e Hispanoámerica de Manuel
Peña Muñoz y Valparaíso el violín de la memoria de Sara Vial.
Además, ha publicado una serie de carpetas
patrimoniales donde difunde poesía chilena
en facsimilares de atractivo y gran formato. Algunos de ellos son: Crepusculario en germen, primeros manuscritos
de Pablo
Neruda (1919-1922); Desolación
en germen, primeros
manuscritos de Gabriela
Mistral (1914-1921); Atentado Celeste de Vicente
Huidobro; Fuego negro de
Pablo
de Rokha, Morada irreal
de Jorge
Teillier y Canto épico a la Argentina de Rubén Darío.
El Archivo del
Escritor también edita la revista Mapocho, publicación
oficial de la Biblioteca Nacional, creada en
1963 por Guillermo
Feliú Cruz, entonces Director
de la Institución.
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