| Porciones:
sólo para un hombre solo
Ingredientes:
medio almud de papas cultivadas en destronque de maqui
Preparación:
Elija unas papas de regular tamaño: ni semillas ni ayuntos.
Agregue una pizca de sal y un trozo de limón que combata el óxido
de soledad.
Eche
agua y ponga a fuego lento de quillay verde, o eso
que llaman a media luz de gas pueblerino.
Deje cocer por espacio de una carta de amor, de un
cuento leído en sillón
de mimbre o un problema de ajedrez con mate en tres jugadas.
¡Y
listo!
Ahora
siéntese en una esquina de la mesa, vaya desvistiendo
las papas a uña, cómalas revolcadas
en ají o mantequilla o en miel, como yo cuando
niño, y empújelas con mate amargo,
café de trigo o de avellanas, pues ésta
no es buena excusa para tinto ni blanco ni chicha
ni pipeño ni chacolí. |